Márcate un objetivo.

Sin título

Para este año próximo ya tengo un objetivo claro a conseguir, será con mucho esfuerzo, dedicación, estudio y sacrificio pero, voy a por él. Ahora con más convencimiento porque no veo el cambio necesario que necesita esta sociedad española en la que vivo y que me sonroja con los años cada vez más. Por donde mire, por donde comente, me asombra la conducta “hybris” (del griego, conducta por la que un hombre se sitúa por encima de los demás, cometiendo el más humano y trágico de los errores) que se respira.

El narcisismo, ineptitud, osadía, irresponsabilidad, impunidad, mentira, insensatez, soberbia y otras más que me dejo en el teclado, son características de lo que diariamente me encuentro. Lo que más me asombra es cómo se puede olvidar tan fácilmente lo que significamos en la sociedad. La palabra “trabajar”, ni mencionarla, ya que ese es otro de los grandes problemas, los negligentes que pululan por nuestro alrededor con su legión particular de pusilánimes dependientes de éstos.

A veces, me preguntan que “qué pienso?” y, la verdad, tampoco les interesa pero, les gusta que les remueva un poco en sus interiores y, atienden porque saben que critico la mediocridad, hipocresía, mentira por estar al servicio de los que mueven los hilos.

No se puede pedir a nadie algo que tú no haces, esa es una de las reglas básicas para la convivencia. No me gusta como se encuentra la monarquía, tampoco la iglesia, menos, el gobierno, sin olvidar, los partidos políticos, patronal, sindicatos, banca, justicia, sanidad, educación y demás instituciones públicas – como senado, diputaciones, universidades, fundaciones, entre otras y, pseudo- privadas con dinero público.

Todas ellas, son a día de hoy, la peor de las imágenes al tiempo que están ocasionando un daño y dispendio irreparable en la sociedad española. Son nulas en transparencia, son falsas, absurdas, fuleras y están dirigidas por megalómanos, que son a su vez, trincones, y responsables tanto civiles como penales de su “forma ruinosa de gestionar sólo a su conveniencia”.

Adiós, buenas tardes!!!

Una mattina. Ludovico Einaudi.2004

Una mañana como hoy hace cuarenta y seis años que llegué a este mundo, que se dice pronto, porque sin duda ya he vivido una gran parte de mi vida, pero que echando la vista atrás y haciendo balance como cada aniversario, voy progresando y lo estoy haciendo adecuadamente, sin olvidar lo que aún tengo que mejorar en todos los sentidos. Porque así es la vida, no dejar de aprender, de buscar, de  ilusionarse, de levantarse, de sentir, de…

Desde mi último post  – hace más de seis semanas –  he estado en silencio, observando, cualidad que cada vez me gusta más – será por los años -,   de cómo está la gente de este mundo que cada vez la veo más irrespetuosa e irresponsable, pensando que sin ironizar y criticar  como suelo hacer, algo mejoraría al fin y al cabo. Pero noticia tras noticia, el sentimiento de pérdida de absoluta integridad  así como de impunidad, de estar rodeados por indolentes me produce una impotencia tan grande como la tranquilidad al saber  que no soy como “ellos”.

Hoy también es el aniversario de la constitución española que ya cuenta con treinta y cinco años y creo que es ahora cuando más ninguneada está por dejadez, y por irresponsabilidad, principalmente.  Y quizás lo único con lo que esté de acuerdo y contenta es que mi aniversario sea festivo. Es muy agradable la sensación de disfrutar con tiempo  de este estupendo día en familia y, por supuesto acompañada de buena  música, como es este caso.

Ludovico Einaudi es el autor de esta tune maravillosa que me proporciona muchas emociones tal  y como cuando lo vi en “la mar de músicas” en Cartagena el verano del 2011. Éstas hacen que de repente me ponga a llorar, al mezclarse alegría y pena al mismo tiempo pensando en personas importantes en mi vida.

Soy afortunada al estar acompañada de mi gente que son mi familia y amigos. Y hoy más  que nunca  en los momentos de brindar… “salud para el año que viene!!”

Adiós, buenas tardes!!